domingo, 13 de noviembre de 2011

No preguntabas, tú nunca, no

Te hundirá y me hundirá
y solamente el grito nos servirá
y ahora no es fácil,
tú solías empezar.
Vertical y transversal,
soy grito y soy cristal,
justo el punto medio,
el que tanto odiabas cuando
tú me provocabas aullar.

Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.

Y ya está, ya hay paz,
oh, ya hay paz.

¿Por quién gritaba?
Lo sé y tú no
no preguntabas,
tú nunca, no.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

1. Virgin suicides. (J.Eugenides)


"Como todo el mundo, asistimos a la fiesta de Alice O’Connor para olvidarnos un poco de las hermanas Lisbon. Los camareros negros, vestidos con chaquetas rojas, nos sirvieron alcohol sin pedirnos el carné de identidad y a cambio, a eso de las tres de la madrugada, tampoco nosotros dijimos nada cuando les vimos cargar las cajas de whisky sobrantes en el maletero de un desvencijado cadillac. Dentro, conocimos a chicas a las que nunca se les había ocurrido quitarse la vida. Les servimos bebidas, bailamos con ellas hasta que ya no se tuvieron en pie y después las sacamos a la terraza cubierta. Perdieron los zapatos de tacón alto por el camino, nos besaron en la húmeda oscuridad y después se escabulleron y huyeron corriendo a vomitar recatadamente entre los arbustos. Mientras lo hacían, algunos de nosotros les sosteníamos la cabeza, luego dejábamos que se enjuagasen la boca con cerveza y seguidamente las volvíamos a besar. Las chicas estaban monstruosas con sus vestidos de ceremonia, confeccionados sobre jaulas de alambre. En lo alto de la cabeza tenían sujeta libras de cabellos. Borrachas, besándonos o medio derribadas en las sillas, su destino era la universidad, el marido, el cuidado de los hijos, la infelicidad atisbada confusamente. En otras palabras: su destino era la vida".

The bridge.

Posiblemente el documental más auténtico que he visto, el más arriesgado y a la vez más alucinante. Dirigido por Eric Steel, en él se puede observar detalladamente la cantidad de suicidios que se producen en el Golden Gate cada año, el famoso puente rojo de San Francisco. Parece una broma al principio, un fake o tal vez algún otro tipo de montaje. Pero cuando ves que todo es absolutamente real...entonces comienza lo realmente espeluznante: ahí hay gente muriendo, y tú no puedes parar de mirar. ¿Es ético lo que están haciendo? ¿está justificado? ¿por qué es tan hipnotizante?

The Bridge

martes, 1 de noviembre de 2011

4.



Pretendía que todos la vieran como una persona a la que creen conocer pero de la que realmente no saben nada, excepto que llena la habitación de velas, colecciona aquello que nunca hubieses imaginado pero te encanta, y huele a frutas del jardín secreto que dice tener bajo su cama (ese que no puedes ver porque aparece sólo cuando ella no sabe dónde esconderse). Porque lo que más le gustaba era ser una virgen suicida, una pequeña Lux Lisbon, deseada por muchos y conocida por pocos, accesible para todos aquellos hombres deseosos de meterse en sus braguitas y conquistada solo por aquellos cuyos nombres aparecían escritos en su ropa interior posteriormente. (Con rotulador permanente, para que no hubiera nada ni nadie capaz de llevarse aquel recuerdo). Y esa era ella.

domingo, 30 de octubre de 2011

Golpeas bien, lo haces bien.

Ya empezó el segundo asalto,
y esperaré el gran impacto.
Golpea bien, hazlo bien.

Aún hay más, es algo extraño,
a quien te ayuda lo rechazas sin pensar,
conmigo harás igual.

Ya empezó el segundo asalto,
y esperaré el gran impacto.
Golpea bien, hazlo bien.